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Probablemente te hayas topado con alguno que otro paciente “manchado” o, peor aún, pruriginoso. Hay gente a la que le arde, gente a la que le pica, muchísima gente que se queja de problemas dermatológicos. ¡No te preocupes! Hoy terminarás esta lectura reconociendo las 5 infecciones cutáneas más comunes causantes de dichos padecimientos.

1. Está dura la humedad

En la época actual, entre climas lluviosos y días nublados que se transforman a calurosos en menos de lo que canta un gallo, nos volvemos usuarios de albercas y parques acuáticos, por lo que los hongos se sienten en el paraíso. Las micosis son las afecciones cutáneas más frecuentes y que causan más problemas por su lenta evolución y largo tiempo de resolución. Y por si ésto fuera poco, estéticamente hacen que el paciente pase por vergüenzas.

La Cándida Pérez

La reina de las levaduras, y la más oportunista, es Cándida albicans (candidiasis mucocutánea); ya que forma parte de la microbiota en un 80% de todos los humanos sanos, y sólo ante procesos que afectan la inmunidad provoca patologías cutáneas (siendo la más frecuente). Es muy frecuente en lactantes en presentación orofaríngea (muguet) o “del pañal”; así mismo en niños con afección inmune y en mujeres con malos hábitos higiénicos (vulvovaginitis).

  • Muguet: placas blanquecinas con base eritematosa, con o sin dolor.
  • Del pañal: sobreinfección sobre algún eccema irritativo previo. Se presenta como exantema eritematoso, confluente, con bordes elevados, muy bien delimitado; puede acompañarse de pápulas o pústulas satélites.
  • Intertrigo candidiásico: infección en zonas de pliegues (cuello, ingles, axilas, pliegues glúteos o mamas).
  • Vulvovaginitis: placas blanquecinas sobre una base eritematosa con descamación, vesículas y ulceración. Los pacientes se quejan mucho de prurito intenso y secreción blanco-amarillenta.
  • Balanitis: presencia de placas blancas en glande (aunque pueden extenderse a prepucio, muslos, glúteos y escroto). Al igual que en vulvovaginitis, la molestia principal es prurito intenso.

Caspa aquí, caspa allá, ¡Cepíllate, cepíllate!

Los reyes de este apartado son los dermatofitos, mejor conocidos como “tiñas” (tineas). Recibirán su nombre de acuerdo a la porción del cuerpo que estén afectando: tinea capitis (cuero cabelludo), tinea corporis (cuerpo), tinea cruris (región inguinal), tinea pedis (pies), tinea manuum (manos) y tinea unguium (uñas u onicomicosis). El agente causal dependerá de la región geográfica donde habite el paciente.

  • Tiña tonsurante: la variedad microscópica o de parches grises es la más común de la tiña capitis. Se observan una o varias placas alopécicas, con pelos rotos pequeños y recubiertos de escamas grises, predominantes en occipucio.
  • Querión de Celso: es otra variedad de la tiña capitis que se caracteriza por iniciar con una placa (o varias) eritemato-escamosas, las cuales se vuelven una lesión única indurada, bien delimitada, dolorosa y con alopecia. Suele tener pelos adheridos, vesículas o hasta pústulas, lo cual da una imagen de supuración en espumadera.
  • Tinea corporis: la más común es la papuloescamosa, también llamada herpes circinado. Afecta las porciones lampiñas de la piel y se acompaña de prurito. Inicia como una pápula o placa muy bien delimitada, con eritema leve y descamación. Crece de manera centrífuga convirtiéndose en una lesión anular con un borde eritematoso (donde se observan pápulas y vesículas) y aclaramiento central.
  • Tinea cruris (eczema marginado de Hebra): se forma por pequeñas placas marrón, bien delimitadas que inician pápulo-vesiculosas y se vuelven descamativas. En algunas ocasiones tienen aclaramiento central y suelen ser muy pruriginosas.
  • Tinea pedis: el principal exponente es el pie de atleta (tinea pedis interdigitalis). Se presenta maceración, fisuración y descamación de los pliegues interdigitales (más común en 3º y 4º espacios). Suele presentar dolor y prurito, pero la molestia más grande es el mal olor.
  • Tinea manuum: son lesiones en palma y en los espacios interdigitales. Se parece mucho a la tinea corporis, pero las lesiones tienen mucha más hiperqueratosis.
  • Onicomicosis: existe en la placa ungueal (endonyx) o en la subungueal proximal. La primera sólo abarca la uña y provoca decoloración y astillamiento. La segunda abarca el lecho ungueal y suele ser más grave que la primera.
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¡Qué Mala-ess-ezia!

La Malassezia spp. es causante de la pitiriasis versicolor, afecta al estrato córneo de la piel y generalmente se ve muy fea. Se presenta mucho en las regiones tropicales y le gusta atacar a los pacientes que llevan largas terapias antimicrobianas o con inmunidad comprometida.

  • Se presentan máculas pequeñas, ovaladas e irregulares, caracterizadas por presentar hiper o hipopigmentación (dependiendo el color de la piel del hospedero) o bien eritema leve. Cuando se conjuntan, forman placas cubiertas por descamación blanquecina, lo que provoca signo del raspado positivo. Afecta principalmente zonas con muchas glándulas sebáceas (como el tórax o la espalda). En pocas ocasiones se asocia a prurito y en casos complicados podría desarrollar un tipo muy infrecuente de acné (no es otra cosa más que foliculitis).
Pitiriasis versicolor
Pitiriasis versicolor / CC 0.0

2. Vamos al grano

El acné vulgaris es una condición universal en los adolescentes. Afecta al 20% de la población mundial y se acompaña de ideación suicida en la mayoría de los casos. Está muy relacionada con la Propionibacterium acnes y suele ser de difícil tratamiento. Se observa más frecuentemente en pacientes que cursan con seborrea y que se tocan constantemente la cara con una mala higiene. Las lesiones suelen ser: inflamatorias (pápulas y pústulas) y no inflamatorias (comedones). Puedes esperar a que cure solo o hacer uso de antibióticos, que pueden ser tópicos o sistémicos, dependiendo de la gravedad de las lesiones y la extensión de las mismas. Generalmente, si se lleva a cabo una mala higiene, las cicatrices pueden ser permanentes, así que siempre presta especial atención en cómo el paciente se toca o limpia el rostro, para evitar este tipo de lesiones estéticas.

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Acné vulgaris / User:Naveenhooda23 - CC 3.0 - Wikimedia
Acné vulgaris / User:Naveenhooda23 – CC 3.0 – Wikimedia

3. ¡Amarillo mugroso!

El impétigo es la piodermitis más frecuente entre la población infantil. Tiene una forma ampollosa (por S. aureus) y una no ampollosa (por estafilococos, estreptococos o mixta). Las lesiones iniciales suelen estar cerca de los orificios naturales del cuerpo.

  • Ampolloso: por S. aureus productor de toxina epidermolítica. Esta toxina da lugar a la formación de ampollas que al romperse producen abundante secreción, de características exudativas, que al secarse se vuelve costras amarillas, anulares, con restos de la piel que quedó desprendida. Se va expandiendo por inoculación del mismo paciente a distancia o por continuidad.
  • No ampolloso: existe una producción de vesículas-pústulas que se rompen y forman costras mucho más gruesas y adheridas que las del ampolloso.
Impétigo / Grook Da Oger - CC BY-SA 3.0 - Wikimedia
Impétigo / Grook Da Oger – CC BY-SA 3.0 – Wikimedia

4. Sarna con gusto no pica, pero mortifica.

La escabiosis (o sarna) es una infección que afecta a los menores de 5 años, sobretodo en épocas invernales y en casos de hacinamiento. Es provocada por Sarcoptes scabiei, un ectoparásito. Es una dermatosis muy contagiosa que puede llegar a ser causa de epidemias en asilos, orfanatos o guarderías. Provoca un prurito verdaderamente intenso, de predominio nocturno y se complica con impétigo, abscesos, linfadenopatías y hasta glomerulonefritis post-estreptocócica.

  • Forma clásica: la más común. No se observan muchos ácaros. Dependiendo del grupo etáreo, son las porciones anatómicas más afectadas: en lactantes afecta manos, pies, piel cabelluda, tronco, piernas y brazos; en preescolares se observa más comúnmente en manos, pies, tronco y extremidades. Las lesiones suelen ser pápulas, vesículas y nódulos. También presenta costras y escoriaciones.
  • Forma costrosa (sarna noruega): afecta a inmunocomprometidos. Se observan muchísimos ácaros (de miles a millones) y es la más contagiosa. Forma placas queratósicas, costrosas, agrietadas y fisuradas. A diferencia del anterior, en este el prurito es de mediana intensidad, incluso puede ser leve. Perú es zona endémica (cuidado, amiguitos).
  • Forma nodular: poco común. Son nódulos eritematosos de hasta 2 cm. Pueden afectar glúteos, genitales, escroto, ingles o axilas.
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Escabiosis en pie / Steschke - CC BY-SA 3.0 - Wikimedia
Escabiosis en pie / Steschke – CC BY-SA 3.0 – Wikimedia

5.  Se le arruga la verruga

Las verrugas vulgares no salen por ser muy “nervioso”, estresado o corajudo, como algunos creen. Más bien, son neoformaciones exofíticas solitarias provocadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH). Pero no te alarmes, los serotipos responsables se quedan exclusivamente en el epitelio, por lo que no existe diseminación sistémica. Las lesiones tienen una consistencia dura con superficie tortuosa, áspera y muy queratósica, en algunos casos tienden a formar placas de diversos tamaños. No discrimina regiones anatómicas, pero suele aparecer con mayor frecuencia en áreas expuestas a traumatismos. Son contagiosas y su período de incubación es muy largo (desde 1 hasta 20 meses). No provocan otra sintomatología, a menos que se fisuren o que aparezcan en zonas de contacto de la piel (como las plantas de los pies), donde causarán dolor por la constante compresión.

¿Asquito? ¡No es para menos! Ahora imagina cómo se siente tu paciente al padecerlas. Puede que no sean las enfermedades más graves que existen, no afectan órganos vitales ni se quitan con tratamientos convencionales; pero sí dañan tal vez lo más importante para el paciente, su autoestima. Así que de ahora en adelante, identifica y brinda la mejor atención posible a estos pacientes, tal como lo harías con pacientes nefrópatas, cardiópatas, esquizofrénicos, etc.

Verruga plantar / Simon Nuttall - CC BY-SA 3.0 - Wikimedia
Verruga plantar / Simon Nuttall – CC BY-SA 3.0 – Wikimedia

Referencias:

  1. AVILÉS, J. (2013). Infecciones cutáneas de origen bacteriano. Guía dermatológica para atención primaria, 23.
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  5. Inzunza, B. B., Estrada, M. N., & Garibay, A. R. (2013). Verrugas vulgares “corticoestropeadas”. ACTA PEDIÁTRICA DE MÉXICO, 34(3).
  6. Larry M Baddour, MD, FIDSA. Skin abscesses, furuncles, and carbuncles. En: UpToDate, Post TW (Ed), UpToDate, Waltham, MA. (Consultado el 23 de marzo del 2015).
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  8. Rupérez, M. B. H., Domínguez, M. C., & Saavedra-Lozano, J. (2013). Infecciones fúngicas superficiales. Anales de Pediatría Continuada, 11(5), 254-266.
  9. Zangróniz, L. G. (2014). Frecuencia de las enfermedades cutáneas infecciosas. La Habana: Cuba.

Última modificación: 31/07/2015, a las 10:03 a. m.