Isquemia, Lesión y Necrosis: Identificación en el Electrocardiograma.

Cuando tienes un paciente con dolor precordial es imprescindible que le realices un electrocardiograma, independientemente de su causa. A la hora de obtener el trazo es cuando debes saber discernir entre isquemia, lesión o necrosis del tejido cardíaco. Revisamos a continuación las claves para identificarlas y diferenciarlas.

[rt_reading_time label=”Actualízate sobre este tema en” postfix=”minutos.” postfix_singular=”minuto.”]

Isquemia

Las ondas T se invierten (inversión de onda T). Esto se conoce como alteración isquémica. El término isquemia se refiere a una condición en la que hay sangre oxigenada insuficiente llegando al miocardio. La isquemia es un cambio reversible. Hay otros dos cambios isquémicos que podemos ver en un ECG: la depresión del ST (donde la segunda parte del complejo QRS y la onda T están por debajo de la línea de base); y aplanamiento de la onda T.

Lesión

Conocido como elevación del ST, este es el cambio que se ve a menudo cuando el paciente está teniendo un infarto agudo del miocardio. Se conoce como la fase de lesión y todavía se puede revertir si se trata a tiempo. El suministro de oxígeno al miocardio se ha detenido y, por tanto, la oclusión debe ser eliminada con el fin de restablecer el suministro de sangre. Esto se hace abriendo mecánicamente la arteria en cuestión en un procedimiento denominado angioplastia primaria percutánea, seguida de la colocación de un stent coronario.

Necrosis

La etapa de necrosis (muerte celular) se manifiesta en el ECG por el desarrollo de ondas Q profundas. La etapa de necrosis es irreversible y esto es lo que queremos evitar para nuestros pacientes. Una vez que el miocardio está muerto, no se puede recuperar. Cuanto más necrosis se produzca, peor será el pronóstico para el paciente. Esta es la razón por la cual la reperfusión precoz es vital. Una vez que las ondas Q se desarrollan en un ECG, se quedan allí.  Para que las ondas Q indiquen necrosis (que sean patológicas), tienen que representar 25% de la altura de la onda R o al menos 2 mm de profundidad.

Infarto del miocardio sin elevación del segmento ST

El infarto del miocardio puede limitarse al endocardio en lugar de todo el espesor de la pared del ventrículo, o simplemente puede resultar en daño miocárdico microscópico. En este caso la repolarización es afectada pero no la despolarización; y el ECG mostrará una inversión profunda y simétrica de la onda T o depresión del ST, en lugar de la elevación del ST y ondas Q. Por tanto, este tipo de infartos se refieren a menudo como infartos sin elevación del ST.

La diferencia entre la inversión de la onda T en la isquemia e inversión de la onda T en el infarto de miocardio sin ondas Q, es que las ondas T invertidas permanecen, en lugar de volver a la normalidad cuando los síntomas del paciente mejoran.

Referencias Bibliográficas

Hampton, J. (2008).  In The ECG made easy (7th ed.). Edinburgh: Elsevier/Churchill Livingstone.

Dubin, D. (2007). In Dubin interpretación de ECG: Método clásico del Dr. Dubin para entender los mensajes eléctricos del corazón. Fort Myers, Fla.: Cover.

Salazar, G., & Bar, L. (2007). In Manual de electrocardiografía y electroencefalografía (1a ed.). México: : Manual Moderno.