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Las oftalmopatías están a la orden del día, aquí, en tu propia casa, en la consulta, ¡y en todo lugar! Son un problema fuerte debido a la alza de los últimos tiempos en las enfermedades crónico-degenerativas. Si has visto fondos de ojo extraños y nunca te ha quedado claro de qué se trataba lo que veías, aquí te vamos a describir las principales oftalmopatías con imágenes para que no pierdas nada de vista.

Una parte importante en la identificación y manejo oportuno de la mayoría de estas oftalmopatías, es que pueden complicarse con glaucoma o pérdida irreversible de la visión. Por este motivo, debes saber identificarlas de primera instancia para dar tratamiento o enviar al paciente con un médico especialista.

Pueden complicarse con glaucoma o pérdida irreversible de la visión

¡Ya no aguanto la presión!

Una de las causas de retinopatías más frecuentes en la actualidad, es la hipertensión arterial (HTA). Sobretodo en los países subdesarrollados donde, por motivos de arduas jornadas laborales, los pacientes no tienen oportunidad de cuidarse adecuadamente; ni en la toma de medicamentos, ni en el cuidado de sus hábitos diarios.

¿Qué se siente?

La mayoría de los pacientes permanecerá asintomático ante esta enfermedad, siendo el diagnóstico en la consulta de control de la HTA. En aquellos con HTA de larga evolución pueden aparecer síntomas leves como visión borrosa y/o disminución de la agudeza visual. En casos más severos es probable que haya una pérdida de la visión muy importante y se asocie a otras enfermedades, como la Diabetes Mellitus (DM).

¿Cómo se ve?

En este caso existe la escala de Keith-Wagener-Baker, muy usada por retinólogos para la valoración correcta y el pronóstico del paciente con retinopatía hipertensiva.

Grado

Lesiones

Características

I

Esclerosis arteriolar

Reflejo en hilo de cobre o plata

Signos de constricción focal

Función de otros órganos sin alteraciones

II

Constricciones arteriales focales o difusas

Signos de cruce arteriovenoso

Exudados duros

Hemorragias mínimas

Trombosis venosas

TA permanentemente elevada, pero buen estado general del paciente

III

Edema retiniano

Hemorragias retinianas

Exudados algodonosos

Cambios arterioescleróticos severos

TA alta y sostenida

Daño a otros órganos

IV

Todo lo anterior + edema papilar

Trastornos graves en riñón, SNC y otros órganos

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Al fondo de ojo

¡Demasiado azucarado!

Debido al alza de pacientes afectados por esta enfermedad y por factores sociolaborales muy similares a los de la HTA, la retinopatía por DM es cada vez más frecuente y suele ser de las más rápidamente progresivas y graves, llegando a pérdida total e irreversible de la visión.

¿Qué se siente?

El problema más grande de la retinopatía diabética es que el paciente no desarrolla síntomas sino hasta etapas avanzadas de la enfermedad. Se puede quejar de pérdida progresiva de la visión, o si es un caso severo, de pérdida total de la visión unilateral. Además de contar, obviamente, con el antecedente de ser diabético.

¿Cómo se ve?

Existen dos tipos que diferenciamos de acuerdo a la cantidad de formaciones vasculares observadas.

    • No proliferativa: no existen neoformaciones vasculares en la retina. Se observan las populares “manchas algodonosas” que nos hablan acerca de infartos en las fibras nerviosas; hemorragias intrarretinianas y exudados duros. También puedes encontrarte anormalidades microvasculares, como microaneurismas, vasos ocluidos o dilatados y tortuosos. En este suele haber pérdida de la visión debido al edema macular.
    • Proliferativa: observamos neovascularización procedente de los vasos retinianos. Éstas resultan en vasos frágiles, por lo que observaremos hemorragia prerretiniana y vítrea. Todo esto desencadena fibrosis y puede llegar a terminar en desprendimiento de retina. Recuerda que también podrías observar cambios no proliferativos. En este caso la pérdida de visión puede ser por desprendimiento de retina, hemorragia vítrea ó edema macular.

Al fondo de ojo

La revolución de las masas

Parte de las patologías que pueden afectar a la retina y globo ocular tanto reversible como irreversiblemente, son los efectos de masa cerebrales (pseudotumor cerebral, tumores cerebrales, hipertensión intracraneana, entre otros).

¿Qué se siente?

En este caso tenemos pacientes con datos de aumento de la presión intracraneana, por lo que pueden cursar con afectación del estado de conciencia que previamente se presentó con vómitos y cefalea intensa. Si el aumento de la presión se acompaña de signos de focalización, sabrás casi exactamente dónde se encuentra el daño principal.

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¿Cómo se ve?

El dato principal y que más debe de orientarte a la HTIC (hipertensión intracraneal) debe ser el papiledema. Es edema del nervio óptico bilateral (a diferencia de la neuritis óptica) y puede llegar a ser el primer signo detectable. Es un dato que te habla de la progresión de la HTIC, ya sea que disminuya o que aumente. En estadios más graves y avanzados de la enfermedad, el papiledema se puede presentar con pérdida de la excavación, vasos tortuosos y dilatados, y edema de las capas alrededor de la retina.

La venganza de los leucos

Otro grupo responsable de retinopatías son los procesos autoinmunes. Lamentablemente, dentro de la venganza sin motivo de los leucocitos en contra del cuerpo, se encuentra inmiscuido el globo ocular como órgano diana.

¿Qué se siente?

Dentro de las principales enfermedades reumatológicas que te darán pistas acerca del padecimiento oftálmico del paciente, están la espondilitis anquilosante, síndrome de Reiter, colitis ulcerativa, enfermedad de Chron, artritis reumatoide juvenil y síndrome de Behçet. Estas afectarán principalmente a la úvea, por lo que los síntomas pueden ser: visión borrosa, miodesopsias (manchas, puntos o insectos flotantes), fotofobia intensa y ojo rojo.

¿Cómo se ve?

Primero que nada, recuerda que la úvea está conformada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Es muy raro que sólo se afecte una de estas estructuras en los procesos inflamatorios debido a la estrecha relación que guardan unos con otros. Parte de lo que vas a observar será dependiendo de la estructura que esté mayormente afectada. En general pueden clasificarse en dos grandes grupos según el tipo de la inflamación:

  • Granulomatosas: suelen ser procesos crónicos. Se observan depósitos retroqueráticos grandes y tienen la apariencia muy característica de “grasa de carnero”.
  • No granulomatosas: vas a encontrar depósitos retroqueráticos finos. Debido a la cantidad de linfocitos y células inflamatorias puede existir un hipopión, que es un acúmulo de estos y se observa como una “nata espesa”.
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Al fondo de ojo

Hipopión
Hipopión
Rakesh Ahuja / WikicommonsCC BY-SA 2.5

Bichos

De manera muy frecuente, aunque no más que las patologías anteriores, observamos oftalmopatías por toxoplasmosis (la más representativa) que se da sobretodo de manera congénita. Esta enfermedad también puede cursar con uveítis granulomatosa.

¿Qué se siente?

Este apartado es muy amplio y variado. Dependerá del agente etiológico responsable y puede haber o no el antecedente previo de enfermedad. También dependerá de las estructuras oculares que estén afectadas, como uveítis, toxoplasmosis macular (sobretodo en recién nacidos infectados), entre otras menos comunes.

¿Cómo se ve?

En el caso de la toxoplasmosis macular la primera manifestación suele ser estrabismo. Al estudiarlo es cuando se observa una placa elevada de aspecto blanquecino y bordes mal definidos, además de tener infiltrados perivasculares. Estas lesiones agudas curan espontáneamente y dejan una cicatriz coriorretiniana que tiende a pigmentarse. En caso de quedar afectada la mácula de forma permanente, se observará un área blanquecina rodeada de un pigmento negruzco que se traduce como atrofia de la región.

Al fondo de ojo

Referencias:

  1. Bravo Alcobendas, N., & Zulueta Odriozola, J. M. (2015). Edema macular quístico: causas, diagnóstico y tratamiento. REDUCA, 6(4). ISSN: 1989-5003.
  2. Cueva Ríos, M. E. (2013). Manifestaciones oftalmológicas en pacientes con VIH/SIDA (Doctoral dissertation, Universidad Nacional de Trujillo).
  3. Fraser CE & D’Amico DJ. Diabetic retinopathy: Classification and clinical features. En: UpToDate, Post TW (Ed), UpToDate, Waltham, MA. (Consultado el 26 de mayo del 2015).
  4. Rivero, J. A. M., Acosta, L. H., Torres, Á. R., & Guerra, P. F. (2014). Hipertensión arterial en el anciano. Revista Archivo Médico de Camagüey,10(2).
  5. Sampedro, A., Carballo, C., Barbón, J. J., Andrés, A., Viña, C., & Abelairas, V. (2013). Síndrome paraneoplásico ocular: retinopatía asociada al cáncer.Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología, 88(10), 407-409.
  6. Vicente López, D. (2013). Trastornos oftálmicos de enfermedades sistémicas.REDUCA, 4(13). ISSN: 1989-5003.

Última modificación: 28/06/2015 a las 01:21 p. m.