Compartir

Las valvulopatías son un grupo de padecimientos que por su similitud en muchos aspectos, hacen del tema uno bastante complejo a la hora de su estudio y dominio. A continuación te ofrecemos una serie de artículos con los datos clave para identificar y diferenciar cada una de ellas, así como los soplos característicos que les acompañan (audio) y las indicaciones de tratamiento médico y quirúrgico.

Actualízate sobre este tema en tan sólo 3 minutos.

A continuación escoge la valvulopatía sobre la cual quieras actualizarte y/o continua leyendo para conocer más sobre las generalidades de las valvulopatías.

  • Estenosis Mitral
  • Insuficiencia Mitral
  • Estenosis Aórtica (Próximamente)
  • Insuficiencia Aórtica (Próximamente)
  • Valvulopatía Tricuspídea (Próximamente)
  • Valvulopatía Pulmonar (Próximamente)

Las valvulopatías pueden ser congénitas o adquiridas. Anteriormente se consideraba a la estenosis mitral como la valvulopatía cardíaca más frecuente; sin embargo, la disminución en la tasa de incidencia y avances en la terapéutica de la fiebre reumática en países industrializados la han desplazado. Hoy en día, la estenosis aórtica degenerativa o calcificada es la valvulopatía más frecuente.

Dependiendo del tiempo de evolución, una misma valvulopatía puede provocar cuadros clínicos diferentes debido a la adaptación de las cámaras afectadas, vascularización pulmonar y mecanismos de compensación activados. La instauración aguda secundaria p.e. a un infarto agudo del miocardio, endocarditis, disección aórtica, etc., es mal tolerada, pudiendo ocasionar insuficiencia cardiaca y edema pulmonar, por lo que se requiere de tratamiento (quirúrgico) inmediato.

Cuando por el contrario se trata de un proceso progresivo o crónico se activan mecanismos compensatorios que logran mantener, en ocasiones hasta etapas avanzadas, escasa o nula sintomatología e incluso una función ventricular conservada. Las valvulopatías de origen orgánico, como p.e. las secundarias a fiebre reumática, tienden a progresar haciendo necesaria la cirugía, mientras que las funcionales pueden resolverse tras el tratamiento de la etiología primaria.

No dejes de leer:  Estenosis mitral: La valvulopatía de la fiebre reumática.

Repercusión de la estenosis o insuficiencia valvular en el miocardio

La estenosis de las válvulas pulmonar y aórtica (semilunares) ocasionan una postcarga elevada, la cual es compensada mediante hipertrofia concéntrica ventricular. Con ello se logra mantener una función sistólica hasta que posteriormente el miocardio falla definitivamente.

Por otro lado, las insuficiencias valvulares ocasionan sobrecarga de volumen generando una hipertrofia excéntrica con dilatación progresiva. Posterior a una etapa inicial compensadora, el padecimiento progresa a fallo ventricular y se presenta a menudo previo a la sintomatología del paciente. El mayor volumen sanguíneo en estas valvulopatías aumenta la fracción de eyección, por lo que un valor normal (de la FE) en un paciente con insuficiencia valvular puede ser indicativo de disfunción sistólica.

La estenosis de las válvulas mitral y tricuspídea producen un cuadro clínico por elevación de la presión en la aurícula correspondiente y congestión retrógrada del sistema venoso. En las valvulopatías izquierdas (mitral y aórtica) se transmite de manera retrógrada la presión al lecho vascular pulmonar. Ello se manifiesta mediante disnea y edema pulmonar. A su vez, el lecho pulmonar aumenta su resistencia vascular para proteger en la medida de lo posible de edema. Sin embargo, si la carga es constante se generan cambios irreversibles que a su vez ocasionan hipertensión pulmonar y fallo derecho secundario.

Ecocardiografía y clasificación de las valvulopatías

El estudio diagnóstico de elección para todas las valvulopatías es el ecocardiograma. En cuanto a la clasificación, la lesión valvular se determina como en leve, moderada o grave. Mientras que las insuficiencias se clasifican en cuatro grados: I o leve, II o leve-moderada, III o moderada a grave y IV o grave. Durante la realización de la ecocardiografía, es importante valorar el grado hemodinámico, la anatomía valvular y la del aparato subvalvular.

No dejes de leer:  Las 6 malformaciones que debes saber identificar

Ello te ayudará a determinar la probable etiología del padecimiento, así como la estrategia de tratamiento a seguir. Se debe realizar una evaluación a fondo de los volúmenes y la fracción de eyección, datos de hipertensión pulmonar, tamaño y flujo de la vena cava inferior y de las estructuras anormales asociadas a la valvulopatía en cuestión.

Referencias Bibliográficas

Nishimura RA, Otto CM, Bonow RO, et al. 2017 AHA/ACC Focused Update of the 2014 AHA/ACC Guideline for the Management of Patients With Valvular Heart Disease: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. Circulation. 2017;

Nishimura RA, Otto CM, Bonow RO, Carabello BA, Erwin JP III, Guyton RA, O’Gara PT, Ruiz CE, Skubas NJ, Sorajja P, Sundt TM III, Thomas JD. 2014 AHA/ACC guideline for the management of patients with valvular heart disease: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2014;63:e57–185

Chatterjee, K. Auscultation of cardiac murmurs. In Post TW (Ed), UpToDate. Retrieved from http://www.uptodate.com/home

Última modificación: Miércoles 27 de abril del 2017 a las 18:30 hrs.