En medicina existen muchas “novatadas” que puede recibir el nuevo interno o residente. Para que no te tome por sorpresa, aquí te dejamos una lista de todas las que los miembros del equipo de Sapiens Medicus sufrimos en algún momento. Además, te platicamos un poco de las consecuencias que dichas novatadas y el mobbing intrahospitalario pueden tener en el personal de salud.

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¿Qué no el bullying solo pasa en las escuelas?

Escuelas… ¿cómo la de medicina? efectiva y lamentablemente, el bullying es el pan de cada día de muchos profesores (que no debieran serlo) y compañeros. Pero no es exclusivo de la escuela, una vez que te vas al internado, residencia o trabajo, te afecta “el mobbing”, o bullying que sufren los adultos. Éste se refiere a los comportamientos negativos, tales como maltrato, amenazas, violencia e insultos que sufren los trabajadores por parte de sus compañeros, superiores o subordinados en sus lugares de trabajo.

“El mobbing pone a la víctima en una situación en la que es imposible defenderse de estos comportamientos negativos, debido a la existencia de dinámicas de poderes desiguales.“

El mobbing/bullying tiene repercusiones físicas y psicológicas severas en la víctima: pierde su autoestima y confianza en todos los aspectos, se vuelve menos efectiva/eficiente, siente miedo, vergüenza y dudas. Todo esto no se queda en su lugar de trabajo, sino que al salir de éste, todos estos sentimientos negativos y el daño psicológico que le ocasiona se van con ellos a todos lados y continúan afectando sus relaciones interpersonales en todo momento. Esto afecta la satisfacción del individuo con su vida y, por tanto, su calidad de vida.

Además, puede haber daños en el aspecto social: daños a su imagen pública, marginación y pérdida de la identidad profesional, que pueden ocasionar el deterioro del status en su ambiente social y familiar. A continuación te presentamos la tan prometida lista de novatadas a las que puedes estar expuesto en cualquier momento en un hospital.

Unos cuantos clásicos de los que nunca podrás huir…

Estos son algunos hitos en la formación de todo médico, de los que NO HAY ESCAPATORIA, por lo que te recomendamos que cuando te toque, vayas bien mentalizado, lleves un buen cubrebocas para atenuar los olores y evitar que alguien fotografíe tu cara de asco para hacer un meme…  Al nuevo siempre le toca (y le tocará hasta que llegue otro más nuevo):

  1. Tomar las muestras para coprocultivos, urocultivos y/o exámenes generales de orina de los niños y los pacientes mayores o incapacitados.
  2. Colocar las sondas Foley, nasogástricas y hacer lavados gástricos/óticos.
  3. Hacer las curaciones de los pacientes con gangrenas de Fournier, pies diabéticos, heridas infectadas y abscesos en genitales.
  4. Hacer los tactos rectales y pruebas de Guayaco, ah… y los enemas.

Novatadas organizadas por lugares específicos

Las siguientes son algunas de las novatadas clásicas que te pueden hacer tus compañeros, sean internos o residentes, acomodadas por lugar para que las tengas presentes y no hagas el ridículo (o el trabajo de alguien más) tan fácilmente:

Consulta y piso en general:

  1. Cuando te dejan de ventilador humano manteniendo al paciente vivo con ventilación manual, porque “no hay ventilador”, y en verdad lo tienen escondido.
  2. Cuando el MIP superior o el R te dejan todas las notas (o las más difíciles) para irse a dormir temprano, siendo que deberían repartirse equitativamente y… lo justo es que quien sabe más, haga las más difíciles por el bien del paciente.
  3. Cuando te preguntan el peso osmolar del nitrógeno (o cualquier otro detalle específico de algún área del conocimiento) con la intención de que no sepas y pagues los tacos/refrescos.
  4. Cuando te mandan a colocar las muestras en los tubos correctos… sin explicarte, para que lo tengas que hacer de nuevo (para que no te pase checa la curiosa historia del señor de las muestras y la comunidad de los tubos).
  5. Cuando te mandan a llevar el frasco para recolección de orina… sin decirte que está orinado por fuera, mal tapado o peor… ambas.
  6. Cuando vas corriendo al laboratorio con tu jeringa llena de sangre arterial para una gasometría, y ese amigo tuyo del laboratorio (al que no le caes bien y que no puede faltar en ningún hospital), te dice que está coagulada, no sirve, etc. y te hace ir a sacar nuevamente esa muestra que con tanto trabajo conseguiste, para que cuando regreses a la ventanilla con la segunda muestra, te diga que era broma, que la primera sí sirvió.
  7. Cuando el 30-31 de cada mes en la noche antes de entregar la guardia para cambiar de servicio, algunos manchados borran los censos para que la guardia entrante los tenga que hacer desde cero.
  8. Cuando van a tomar una radiografía portátil en quirófano y ponen al interno, porque es joven, hombre, ambas, o porque quieren ver si la radiación le da superpoderes.
  9. Cuando te borran el censo solo por molestar.
  10. Cuando te mandan a buscar un doctor, paciente, compañero o área del hospital inexistente o que ya no trabaja allí, solo por molestar.
  11. Cuando te mandan a hacer una nota, pendiente, o cualquier otra cosa para que te distraigas, y te roban la oportunidad de hacer un procedimiento (p.ej., una punción lumbar).
  12. Cuando te mandan a poner una sonda Foley, sin explicarte que antes de colocarla debes ponerle la bolsa de recolección para evitar presenciar una “lluvia dorada”.
  13. Cuando te mandan a vocear pacientes con nombres como “Ginón Prieto, Elba”, para que grites inocentemente  – ¡Elba Ginón Prieto!, ¡Elba Ginón Prieto!- y ellos, incluidos los pacientes, se rían de ti.
  14. Cuando nunca has visto un paciente muerto o solo por maldad, te pueden chamaquear y ponerte a dar reanimación a un paciente que ya tiene rato fallecido.

Enfermería

  1. Cuando te avisan que un paciente se murió, está en paro o tiene dolor siendo esto falso, o para que indiques medicamentos a un paciente que ya los tiene indicados, sólo por molestar y/o asustarte para que te despiertes.
  2. Cuando te ocultan, desacomodan o pierden (en el sentido literal de la palabra) las carpetas de enfermería, indicaciones y/o expedientes.
  3. Cuando tardaste como 10 min o más acomodando el carrito de curaciones o consiguiendo material para éste, y en cuanto te distraes la enfermera se apodera de él.

Tococirugía

  1. El Bautizo: ocurre justo al entregar al perinatólogo el recién nacido del primer parto que atendiste, y entonces algún manchado te vacía un frasco de alcohol, solución o agua fríos en la espalda, “para que no se te olvide tu primer parto”.
  2. El Bautizo de líquido amniótico: ocurre cuando tienes a una paciente con amnios íntegro, dilatación casi completa y durante una contracción te piden un tacto. Nadie te dice que tengas cuidado, te colocas al frente y lo haces… el resultado: necesitas cambiarte urgentemente.
  3. El Bautizo de líquido amniótico parte 2: es similar al anterior, pero este pasa cuando te dejan atender un parto con polihidramnios y tú, ingenuamente, te acercas demasiado a la vagina para evitar que el bebé (resbaloso) se vaya a caer.
  4. El Bautizo de líquido amniótico parte 3: si te pasa cualquiera de los dos… ve con dignidad y en silencio a cambiarte, JAMÁS vayas a decir lo primero que te venga a la mente, ni mucho menos cosas al azar porque los testigos NUNCA lo van a olvidar.
  5. Cuando te gritan ¡expulsivo! en la noche para ganarte la cama.
  6. Cuando te dicen que, el que tenga “camazo” (cuando el parto no finaliza en el área del expulsivo), paga pastel.
  7. Cuando te culpan del camazo porque: a) nadie te creyó cuando gritaste “¡expulsivo!”, o b) te dejaron cuidando a una paciente, pero nadie fue bueno para enseñarte a determinar las características del cérvix; y luego quieren que les pagues el pastel.
  8. Cuando te ponen a buscar la FCF o realizar las maniobras de Leopold a un óbito o en una paciente para legrado, nadie te dijo ni te fijaste en el expediente, y le dices “señora, vengo a revisarle el corazoncito a su bebé”. La paciente rompe en llanto, con lo que quedas no solo como torpe y distraído sino también como un insensible.

Cirugía

  1. Tu primer baile: ocurre cuando estás en cirugía por primera vez en un quirófano y el anestesiólogo lo nota, justo después de que te acabas de destruir la epidermis tallándote en el lavado quirúrgico de manos. Antes de que puedas llegar a la mesa de riñón,  te toma de la mano  y la cintura (contaminándote), y baila un vals contigo para ponerte en ridículo (y para que tengas que lavarte de nuevo).
  2. Es usual que cuando eres nuevo en el quirófano, las enfermeras o los Rs “pierdan” pinzas a propósito o te las dejen caer para que pagues los refrescos.
  3. Cuando un R te pide prestado un traje quirúrgico porque se le olvidó el suyo, no se le alcanzó a secar después de lavarlo, o se le manchó, se sale de la residencia o se va a otro hospital a rotar, y nunca te lo regresó.
  4. Cuando vayas a dar de alta a un paciente, retira siempre los drenes y puntos que se deban quitar (confirma antes con el R o el adscrito cuando te firmen el alta, porque hay algunos drenes y puntos que no se retiran en ese momento, como en las férulas de vía biliar), ya que si lo hace el R o el adscrito te pueden decir que no lo hicieron para que busques al paciente en todo el hospital y paradas de camión aledañas, y lo encuentres a toda costa para que se lo retires, porque si no “el jefe del servicio te (o nos) va a dejar de guardia todo el fin de semana”.
  5. Es normal que al ser nuevo en el quirófano seas lento con las suturas. También es usual que por ello, el anestesiólogo (R o adscrito), se desespere y te despierte al paciente antes de terminar para que te des prisa.
  6. Por ser el nuevo en el quirófano, todo mundo está paranoico de que vas a contaminar, tan paranoico que incluso pueden llegar a mentir de que te contaminaste. Lo cual puede llegar a ser increíblemente molesto, ya que además de cambiarte los guantes, te hacen quedar como un torpe. Si es verdad y te contaminaste, ten ética, cámbiate de guantes y ten más cuidado la próxima vez. Si no es verdad no les des el gusto de desesperarte, así son al principio.

Como puedes ver, es una lista bastante amplia de sabiduría popular que nadie te enseña hasta que se ríen de ti, lo cual no es del todo incorrecto, una o dos bromas te alegran el día, pero no hay que excederse ( y menos a costa del paciente). Ahora que ya conoces los alcances que puede tener el bullying/mobbing en las personas, hay que empeñarse en crear experiencias de trabajo positivas, con trato justo, digno y comunicación abierta, donde se tome en cuenta la opinión de todos, y estas sean el pan de cada día.

Todo ello aumenta el sentimiento de satisfacción y la moral del equipo, así como su compromiso con el trabajo y su sentido de responsabilidad. Se verá reflejado en la calidad de la atención al paciente:

“¿A quién no le gusta que el doctor que lo atienda esté de buenas y se note que ama su trabajo (y su lugar de trabajo)?”

¿Y qué hago si el problema viene “de más arriba”?

Cuando el problema viene de más arriba, por ejemplo, un maestro que te hace bullying, esta es una guía que, aunque no se puede aplicar a todos los casos, puedes tomar como ejemplo:

  1. Habla con los testigos (o las demás víctimas) que han presenciado las situaciones negativas que quieres cambiar y convéncelos de dar testimonio de los hechos, aclarando que NO HABRÁ REPRESALIAS.
  2. Busca un intermediario, de preferencia psicólogo o, si no es posible, la persona más imparcial que conozcas (de preferencia que tenga un cargo por arriba de quien te está agrediendo), coméntale la situación, y pídele su ayuda.
  3. Tengan una reunión los testigos, el intermediario y tú. En esta reunión tú explicas tu situación y los testigos (o las demás víctimas), apoyan tu versión con su testimonio.
  4. Que tengan una reunión el intermediario y tu bully, donde el intermediario haga al bully firmar un papel en el que exprese que NO HABRÁ REPRESALIAS, se explica la situación y se pide la versión de los hechos al bully.
  5. Una vez que el intermediario tenga las versiones de ambas partes, y ambas estén al tanto de cómo la otra percibe su situación, tengan una tercera reunión los tres. En esta, el primero en hablar es el intermediario, quien explica su interpretación de los hechos; luego la víctima, que expone su versión y cómo se siente con ello, mientras que el bully escucha atentamente y SIN INTERRUMPIR; al terminar, el bully expone su versión y cómo se siente con ello, y la víctima escucha SIN INTERRUMPIR. Después, entre las tres partes buscan acuerdos, los votan y firman el compromiso para tratar de eliminar el problema.

Esperamos que esta guía te haya sido útil. Estamos seguros que tus compañeros te agradecerán cuando  compartas la información (para evitarles hacer el ridículo o pasar un mal rato), sobretodo si acaban de empezar el internado, o están por empezar el preinternado o la residencia en fechas próximas.  Si te sabes alguna otra novatada para enriquecer esta lista; o tienes alguna queja, felicitación, comentario, etc. no dudes en escribirla en la sección de comentarios. ¡Hasta la próxima!

Referencias Bibliográficas

BULLYING. Bullying and harassment. Occupational Health, 00297917, Oct2014, Vol. 66, Issue 11.

Workplace bullying: the silent epidemic. Human Resources Magazine. Dec2014/Jan2015, Vol. 19 Issue 5, p4-8. 4p.

Mendoza González, Brenda. (2014). Bullying : asambleas escolares para mejorar la convivencia escolar. 1ª. edición. México. Editorial El Manual Moderno.

8 COMENTARIOS

    • Hola Gerry,

      el objetivo del artículo es concientizar acerca del mobbing/bullying intrahospitalario y dar a conocer las “bromas” más comunes para que los internos no pasen por malos momentos. Gracias por tu comentario y te esperamos pronto en Sapiens Medicus.

      Saludos,

      Charly Arámburu
      Director Editorial

  1. Hiciste que me acordara del internado!, algunas más pasaditas que otras pero son situaciones que nos han aplicado.

    • Hola Paulina,

      así es. Es una lista de 30 novatadas que recopilamos entre el equipo de Sapiens Medicus. Gracias por leernos y te esperamos pronto.

      Saludos,

      Charly Arámburu
      Director Editorial

  2. Creo q en efecto muchas son bromas que a todos nos han tocado, pero mucho depende del tono con que se tomen, creo que en ningun momento es algo malo que nos toque poner sondas o hacer las curaciones (si da asco muchas veces pero es todo por el bien del paciente) ya otras cosas como las de quirofano o la toco o enfermeria y demas pues si se estan pasando tambien hay que saber poner un alto no?

  3. Y encima no solo lo pasa mal el objetivo de las bromas, sino que tambien puede llegar a poner en riesgo a un paciente… la gente da mucho asco a veces

  4. Gracias al cielo que existe el Colegio médico donde puedo poner una denuncia y más aún, el Facebook para destrozarle la imagen pública al primer idiota que ose ridiculizarme

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