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Una radiografía de abdomen es de gran utilidad para nuestra sospecha diagnóstica. En especial en situaciones de emergencia donde la vida del paciente pudiera estar en juego. A continuación te decimos cuál debes pedir y cómo interpretarla.

Actualízate sobre este tema en tan sólo 4 minutos.

¿Paciente urológico?

La radiografía de abdomen estándar es la KUB (Kidney, Ureter, Bladder) o riñón, uréter y vejiga. Es el estudio radiológico más sencillo disponible para pacientes urológicos. Provee información acerca del tracto digestivo, cavidad abdominal, tracto urinario, retroperitoneo y pared abdominal. En urología se usa principalmente para la detección de litos y control de calcificaciones previamente diagnosticadas. Su uso es limitado en el control de la patología urológica compleja.

Realízala con el paciente en posición supina y proyección anteroposterior. Se debe usar un kilovoltaje bajo y miliamperaje alto para optimizar el contraste entre los tejidos blandos y los litos. Los márgenes de la imagen deben estar correctamente centrados y deben incluir el área que comprende desde las glándulas adrenales hasta el margen inferior de la sínfisis púbica.

Densidades en la radiografía de abdomen

Las densidades radiográficas se interpretan de menos a más densas de la siguiente manera:

  • Aire: aparece de color negro
  • Líquido: corresponde a tejido blando; aparece de color gris
  • Calcio: corresponde a estructuras calcificadas o hueso; aparece de color blanco
  • Metal: corresponde a cuerpos extraños; aparece de un blanco intenso

Así se interpreta la KUB

Como toda radiografía, la de abdomen se debe interpretar de manera sistemática, completa y a detalle. Se inicia con las estructuras óseas; evalúa las costillas, columna vertebral y cabezas femorales. Analiza la radiografía, según sea el caso, en busca de anormalidades óseas tales como degeneración, patología congénita, infiltración metastásica o fracturas patológicas.

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Le siguen las delimitaciones de grasa abdominal. Debes revisar el margen hepático posteroinferior derecho, la línea esplénica, la delimitación renal, el margen del psoas y los márgenes preperitoneales en las paredes abdominales laterales. El hallazgo de desplazamiento o borramiento de estas delimitaciones son indicativos de un proceso inflamatorio o expansivo en el abdomen o el retroperitoneo.

A continuación evalúa la distribución de los gases intestinales que pudieran ser indicativos de procesos patológicos tales como íleo, desplazamiento intestinal secundario a tumores retroperitoneales, neumoperitoneo o la presencia de gas en el tracto urinario. Busca de igual manera grandes masas en tejidos blandos.

Le sigue analizar en busca de calcificaciones anormales tales como litos urinarios, flebolitos, aneurismas calcificados, quistes calcificados, nódulos linfáticos calcificados o calcificaciones prostáticas. De igual manera, deberás buscar cuerpos extraños, cuya densidad será aún mayor que la de las calcificaciones.

Pequeño repaso de anatomía urológica

El riñón es un órgano par retroperitoneal; en condiciones fisiológicas se encuentra a la altura de T12-L3, paralelo a la línea del psoas. Mide aproximadamente de 11-12 cms. El uréter se extiende caudal sobre el psoas hasta la unión iliaca. De ahí se dirige hacia posterolateral a lo largo del segmento pélvico hasta su unión con la vejiga. Esta última es redonda, extraperitoneal. En niños se localiza por arriba de la sínfisis del pubis.

Se tapó la cañería

La serie obstructiva incluye la radiografía de tórax PA, así como la placa en bipedestación y supina de abdomen. Evalúa el patrón de gases en busca de aire libre intraperitoneal o niveles hidroaéreos.

Aire libre intraperitoneal (en cavidad)

Se puede observar aire libre por debajo del diafragma en la radiografía de tórax. Es indicativo de perforación visceral y su hallazgo se considera una emergencia quirúrgica. Si el paciente por su estado no puede colocarse en bipedestación, indica una placa en decúbito lateral izquierdo. De esta manera podrás localizar el aire que se moviliza hacia anterior.

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Niveles hidroaéreos

Estos los podrás visualizar en la placa en bipedestación. Son signo de obstrucción y, en caso de ser prominentes y múltiples, una obstrucción mecánica es mucho más probable que un íleo.

Asas intestinales dilatadas: Íleo vs. obstrucción mecánica

Puede ser complicado distinguir una obstrucción mecánica de un íleo. Para ello pon atención a los siguientes tips. Si encuentras aire desde el intestino delgado hasta el recto, la probabilidad de que sea íleo es mayor. Esto se debe a que el íleo afecta a todo el tracto.

En una obstrucción de intestino delgado, vas a encontrar asas dilatadas proximales a la obstrucción y múltiples niveles hidroaéreos en placas en decúbito o bipedestación; el aire colónico será por lo general mínimo. Si sospechas de obstrucción en intestino grueso busca la delimitación de las haustras (abarcan de la mitad a 2/3 partes del diámetro del intestino grueso) al igual que la sombra colónica en la periferia o en la pelvis.

En un íleo, las asas dilatadas se encuentran dispersas y desorganizadas; por el otro lado, en una obstrucción mecánica, las asas dilatadas se encuentran encimadas como una “bolsa de salchichas”. El hallazgo de muy poco gas en abdomen puede deberse a obstrucción. Ahora que ya sabes qué radiografía de abdomen solicitar y cómo interpretarla, te recomendamos leer los 8 signos clave en la radiografía de abdomen.

Referencias Bibliográficas

  1. Herring, William. Learning Radiology: Recognizing the Basics. 3th ed. Elsevier Health Sciences, 2016.
  2. Alvarez, C. P. & Casanova, R. G. (2013). Diagnóstico por imagen. Interamericana: McGraw-Hill.
  3. Butler, Paul, Adam W. M. Mitchell, and Harold Ellis. Applied Radiological Anatomy for Medical Students. Cambridge, UK: Cambridge University Press, 2007.
  4. Chen, Michael Y.M., and Thomas Lee Pope. Basic Radiology. 2nd. ed. New York, NY: McGraw-Hill, 2011.