Las infecciones congénitas o perinatales son una causa importante de mortalidad fetal y neonatal y un importante contribuyente a la morbilidad infantil temprana y tardía. El recién nacido infectado puede mostrar un crecimiento anormal, anomalías del desarrollo o múltiples anomalías clínicas y de laboratorio. Un alto índice de sospecha y el conocimiento de las características importantes de las infecciones congénitas más comunes ayudan a facilitar el diagnóstico temprano.

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El concepto original de las infecciones perinatales TORCH era agrupar cinco infecciones con presentaciones similares, que incluyen exantema y hallazgos oculares. Selecciona a continuación el enlace a la infección que desees revisar:

El acrónimo TORCH(Z) es reconocido en el campo de la medicina neonatal y perinatal. Sin embargo, existen otras causas bien descritas de infecciones congénitas, incluidas aquellas por enterovirus, el virus de la varicela zoster y el parvovirus B19. Por tanto, se ha propuesto ampliar la categoría “Otras” para incluir patógenos adicionales.

Evaluación de las Infecciones Congénitas

La evaluación de mujeres embarazadas para detectar infecciones por TORCH varía geográficamente. En los Estados Unidos, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés) recomienda que a las mujeres embarazadas se les haga una prueba de detección de rubéola y sífilis en la primera visita prenatal. En otros países, las mujeres embarazadas también pueden ser evaluadas para detectar toxoplasmosis.

En general, los bebés asintomáticos no son evaluados para detectar infecciones congénitas, pero algunos países europeos y algunos estados de los Estados Unidos realizan exámenes de detección universales para detectar toxoplasmosis. Aunque la identificación de anticuerpos IgM en el recién nacido sugiere una infección congénita (debido a que los anticuerpos IgM no atraviesan la placenta), la detección indiscriminada de infecciones por TORCH es costosa y tiene un bajo rendimiento diagnóstico. Un enfoque alternativo consiste en realizar pruebas en bebés con sospecha de infecciones congénitas para detectar patógenos específicos según su presentación clínica.

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