La tiroiditis es una inflamación de la glándula tiroides de diversa etiología y puede estar asociada a hipertiroidismo, eutiroidismo o hipotiroidismo, a menudo con la evolución de una condición hacia otra. A continuación revisamos de manera breve y concisa las 4 variantes más relevantes de este padecimiento y que debemos tener en cuenta a la hora de establecer nuestro diagnóstico clínico.

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También denominada tiroiditis subaguda granulomatosa, este padecimiento se presenta posterior a una infección viral. Se relaciona al HLA-B35, ocurre con mayor frecuencia en mujeres entre los 40-50 años de edad y es la causa más frecuente de dolor tiroideo.

Datos clave para el diagnóstico diferencial

Inicia con un pródromo de unas semanas de duración, el cual se manifiesta de manera similar a una gripe. Puede causar hipertiroidismo transitorio por la liberación de hormona en la glándula inflamada y secundario a daño celular folicular. Esta fase es seguida de un estado eutiroideo para concluir en uno hipotiroideo secundario al agotamiento de la hormona. En 10-15% de los casos el hipotiroidismo persiste y requiere de sustitución hormonal. La tiroides va a estar dolorosa a la palpación y crecida. El dolor se irradia del cuello a la oreja y se acompaña de mialgia, fiebre y fatiga.

La captación de yodo radiactivo va a ser baja debido a que las células foliculares están dañadas y no pueden retener el yodo. de igual manera, en el perfil tiroideo vas a encontrar niveles bajos de TSH secundarios a supresión por niveles altos de T4 y T3; la velocidad de sedimentación eritrocitaria y la proteína C reactiva estarán elevadas.

El tratamiento es sencillo

Puedes indicar AINEs en caso de sintomatología leve, si no hay mejoría o el dolor es severo indica prednisona a 40-60 mg. c. 24 hrs. con destete durante un periodo de 4-6 semanas. Puedes indicar β-bloqueadores para disminuir la sintomatología de la tirotoxicosis. La mayoría de los pacientes recuperan la función tiroidea en un periodo de meses hasta un año.

También llamada tiroiditis silente; es una variante durante la cual hay una fase tirotóxica inicial transitoria de 2 a 5 meses, y puede ser seguida de una hipotiroidea. Esta última fase es, por lo general, autolimitada y puede ser la única manifestación de la enfermedad en caso de ser breve. Va a haber una captación baja de yodo radiactivo, lo cual la diferencia de la enfermedad de Graves en su fase tirotóxica. Es en sí, muy similar a la viral pero con ausencia del dolor o hipersensibilidad de la tiroides.

Lo que diferencia a la tiroiditis linfocítica subaguda de la postparto es la ausencia de embarazo. Muchos de las pacientes terminan desarrollando hipotiroidismo 2 a 10 años después del primer episodio.

La también denominada tiroiditis de Hashimoto, es la causa más común de enfermedad tiroidea autoinmune; siendo más frecuente en mujeres. Tiene un componente genético, siendo frecuente la presencia de antecedentes heredofamiliares. En la mayoría de los pacientes habrá un hallazgo positivo de anticuerpos antitiroideos.

Datos clave para el diagnóstico diferencial

El bocio es la manifestación más común, así como un declive lento y progresivo en la función tiroidea. En el 20% de los casos habrá hipotiroidismo al momento del diagnóstico; sin embargo, en el resto este hallazgo ocurrirá en una etapa posterior.

Las pruebas de función tiroidea son en un inicio normales (a menos que ya esté presente el hipotiroidismo). Encontrarás anticuerpos antitiroideos, en específico los antiperoxidasa (90%) y los antitiroglobulina (50%). Además, habrá una distribución irregular de 131I en la gamagrafía, estudio que no es necesario para el diagnóstico. El tratamiento es mediante hormona tiroidea en caso de bocio o hipotiroidismo clínico y con el objetivo de lograr un estado eutiroideo.

Ocurre cuando tejido fibroso reemplaza al tiroideo. La glándula se palpa crecida, muy firme, inmóvil y puede acompañarse de sintomatología secundaria a compresión esofágica y/o traqueal. Dependiendo de la presencia de complicaciones se requerirá de cirugía. El paciente puede estar hipotiroideo, en cuyo caso debes prescribir hormona tiroidea.

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