En este mundo sólo hay dos cosas que son gratuitas e indispensables para sobrevivir: el oxígeno y los artículos de Sapiens Medicus. A través de esta revisión aprenderás lo más relevante de la oxigenoterapia, la combinación perfecta ¿no crees?

Actualízate sobre este tema en 5 minutos.

Si bien para la mayoría de las personas el aire ambiente es suficiente, algunos pacientes necesitarán de oxígeno médico suplementario para sentirse bien y como parte de una terapia integral. Tómate un respiro mientras te mostramos los datos clave que debes conocer para utilizarlo adecuadamente:

Oxigenoterapia para todos

Antes de indicar oxígeno asegúrate de que el paciente lo requiere, por lo que te sugerimos buscar datos de hipoxia tisular.

Entre las manifestaciones clínicas más relevantes se encuentran:

  • Taquipnea, disnea, cianosis
  • Taqui/bradicardia, hipotensión, diaforesis, shock
  • Cefalea, alteración del estado de alerta
  • Debilidad, hiperreflexia, incoordinación

Los estudios de laboratorio que te auxiliarán en el diagnóstico son:

La pulsioximetría permite valorar la saturación de oxígeno en sangre (en porcentaje), en lo particular es un método no invasivo y práctico incluso en el medio ambulatorio. Recuerda que mide precisamente la oxigenación mas no la ventilación. Para ello requieres de por ejemplo un capnógrafo y que los valores se pueden ver alterados por un IMC muy alto o inclusive uñas pintadas de color negro. Además, en los cuadros crónicos (a diferencia de los agudos) los síntomas pueden ser mínimos.

¿Me lo indica doctor?

El oxígeno es como cualquier otro medicamento con sus respectivas indicaciones, las cuales incluyen:

  • Hipoxemia documentada, definida por lo general como disminución de la PaO2 por debajo del 94%.
  • Situación en que se sospecha hipoxemia, como dificultad respiratoria o infarto de miocardio
  • Trauma severo
  • Bajo gasto cardíaco con acidosis metabólica
  • Hipotensión

¿En qué se lo servimos?

Debes conocer los alcances que tiene el dispositivo con el que administrarás el suplemento de oxígeno, de entrada recuerda que hay de dos sopas: los de flujo bajo y lo de flujo alto ¿la diferencia? principalmente que en los primeros el paciente debe cooperar, por lo que la FiO2 es variable, contrario a lo que ocurre en las segundas. Ayúdate del siguiente cuadro en el que se divide según los requerimientos de oxígeno del paciente:

¿Cuál usar?

¿A cuánto? (L/min)

% de O2 administrado

Puntas nasales (flujo bajo)121-24%
225-28%
329-32%
433-36%
537-40%
641-44%
Mascarilla simple (flujo bajo)6-1035-60%
Mascarilla tipo Venturi (flujo alto)4-824-40%
10-1240-50%
Mascarilla con reservorio (flujo bajo)660%
770%
880%
990%
10-1595-100%

Las puntas de la vida

Las puntas nasales se incluyen en los sistemas de flujo bajo, en el cual el aire inspirado se mezcla con el aire ambiente, por lo que el paciente debe ser capaz de inspirar. Las principales indicaciones son:

  • Esfuerzo respiratorio espontáneo, mecanismo de protección de la vía aérea y volumen corriente adecuados
  • Saturación de oxihemoglobina arterial < 94%
  • Patologías respiratorias o de oxigenación leves
  • No tolerancia de mascarilla facial

Si bien se tiene descrita su utilidad en hasta 6 L/min, es necesario humidificar el flujo de oxígeno mediante un borboteador (el famoso borbo), ya que la oxigenoterapia puede ser irritante para la mucosa nasal (con riesgo de sangrado) en flujos mayores a 2 L/min.

Nota Sapiens: existen en el mercado dispositivos especiales que permiten utilizar las puntas nasales como sistemas de alto flujo, permitiendo velocidades de hasta 8 L/min en bebés y hasta 60 L/min en niños y adultos.

El enmascarado de O2

La mascarilla simple suministra oxígeno por la nariz y boca del paciente, administrando hasta 60% de oxígeno con velocidades de flujo de 6 a 10 L/min. Es útil en pacientes que necesitan cantidades moderadas de oxígeno para mantener la saturación de oxígeno aceptable. Una de las desventajas de cualquier mascarilla es que se tiene que retirar cuando el paciente habla o se alimenta (aunque muchos están en ayuno por la dificultad respiratoria); además no olvides que se requiere de una velocidad de flujo mínima de 6 L/min para evitar que el paciente vuelva a respirar el CO2 exhalado y mantener una mayor concentración de oxígeno inspirado.

La mascarilla tipo Venturi, la estrella de las mascarillas, se incluye en los sistemas de flujo alto. Puede utilizarse para la administración controlada y fiable de concentraciones de oxígeno entre el 24% y el 50%. Que no se te escape observar de cerca al paciente para identificar una posible depresión respiratoria, por ejemplo en pacientes con EPOC terminal, la administración de elevadas concentraciones de oxígeno es capaz de ocasionar depresión respiratoria, esto debido al aumento del PaO2 que suprime el efecto estimulante de la hipoxemia sobre los centros respiratorios. Si esto sucediera, aplica ventilación asistida.

Más-cara con bolsa reservorio

La mascarilla con reservorio aporta 60%-100% de oxígeno con velocidades de flujo de 6 a 15 L/min. En este sistema, un flujo constante de oxígeno entra en la bolsa reservorio adjunta. Su uso está indicado para pacientes:

  • Gravemente enfermos, con respiración espontánea y que requieren concentraciones elevadas de oxígeno
  • En los que se puede evitar la intubación endotraqueal
  • Que presentan indicaciones relativas para el manejo avanzado de la vía aérea pero que mantienen intactos reflejos de protección de la vía aérea (tos y/o reflejo nauseoso)
  • Que presentan indicaciones para manejo avanzado de la vía aérea pero tienen impedimentos físicos para intubación inmediata, es por ejemplo el caso de pacientes con lesión de la columna cervical
  • A los que se les está preparando para un manejo avanzado de la vía aérea

Por desgracia, debido al costo en muchos hospitales públicos sólo se cuenta con mascarillas simples y no con reservorio.

Las bolsas de aire

Las bolsas de ventilación se utilizan para brindar oxígeno por medio de ventilación asistida, ya sea con una máscara o por medio de una vía aérea artificial, por ejemplo en el paciente con tubo endotraqueal o en “en la toco” con neonatos a los que se les dificulta la respiración espontánea.

Las más utilizadas son los balones autoinflables con válvula unidireccional. Con ésta no necesitas una fuente de oxígeno para volver a expandirla, ya que el oxígeno ambiente es arrastrado hacia el sistema. Sin duda conocerás su color, textura, consistencia y hasta su olor en aquellas situaciones en las que no haya ventilador disponible y seas tú el ambuseador oficial, esto se conoce como ventilación manual.

Ahora que ya conoces las herramientas básicas para brindar oxígeno suplementario no tienes excusa para que tus pacientes se queden sin aire, indica bien, elige bien y tendrás a tus pacientes al 100%… bueno, por lo menos al 94%.

Referencias Bibliográficas

Brian L Tiep, MD, Rick Carter, PhD, MBA (2015). Long-term supplemental oxygen therapy. En: UpToDate, Post TW (Ed), UpToDate, Waltham, MA. (Accessed on Jun 09, 2015.)

Chesnutt M.S., Prendergast T.J. (2014). Pulmonary Disorders. In Papadakis M.A., McPhee S.J., Rabow M.W. (Eds), Current Medical Diagnosis & Treatment 2015. Retrieved June 09, 2015

Pamela Bailey, MD (2015). Continuous oxygen delivery systems for infants, children, and adults. En: UpToDate, Post TW (Ed), UpToDate, Waltham, MA. (Accessed on Jun 09, 2015.)

Wemple M, Benditt J.O. (2015). Oxygen Therapy and Toxicity. In Grippi M.A., Elias J.A., Fishman J.A., Kotloff R.M., Pack A.I., Senior R.M., Siegel M.D. (Eds), Fishman’s Pulmonary Diseases and Disorders, 5e. Retrieved June 09, 2015.

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